jueves 7 de mayo de 2009

Mensaje Censurado!

¡Hasta cuando se quejan, fascistas insaciables! ¿No tienen suficiente con todo lo que les ha dado la Presidente Bachelet? ¿No se conforman con nada?

¡Pero si ha sido un ejemplo de consecuencia!

Aseguró que iba a haber mucho más trabajo para todos los chilenos, y ha cumplido plenamente: ahora hasta las cosas más sencillas, como tomar una micro, cuestan trabajo. Además, casi todos los chilenos que trabajan en una pyme tienen que hacer la pega suya y la de los otros dos que tuvieron que echar, así que trabajo no les falta.

También nos dijo que iba a mejorar la educación, y se ha logrado en forma espectacular: hay taxis manejados por profesores, quioscos atendidos por agrónomos, y la larga fila de fulanos que lo espera para ofrecerle celulares, isapres, seguros y AFPs está compuesta en buena medida por veterinarios, arquitectos, y hasta uno que otro ingeniero caído. ¡A ver en qué país tienen choferes, quiosqueros y vendedores tan preparados como en Chile!

Además, esos originalísimos planes de empleo se hacen con una mentalidad fresca, renovadora, igualitaria. Porque, veamos, los profesionales tienen pega asegurada en taxis, plataformas de telemárketing y equipos de ventas.

Pero, ¿y la igualdad? ¿Y que pasa con nuestros compatriotas menos privilegiados, cargaditos al déficit de neuronas, iletrados, poco entusiastas por el estudio, o simplemente estúpidos?

No hay problema, el Gobierno también se preocupa por ellos. Siempre habrá algún ministerio donde ubicarlos. Bueno, eso se ha hecho siempre. La diferencia es que antes a esa clase de cenutrios les conseguían una peguita archivando legajos, sacando fotocopias o, por último, barriendo. No como ahora, de ministros.

¿Seguridad? Todos los chilenos nos sentimos más seguros que nunca. Yo, por ejemplo, me siento seguro de que cualquier día de éstos me van a asaltar.

Pero hay más: la presidente prometió aumentar el gasto social, y lo aumentó en un cincuenta por ciento y pico (cincuenta por ciento para los socialistas y pico para los demás).

La corrupción ha desaparecido casi por completo. Salvo, nos explican, casos puntuales. Y es verdad que son puntuales: aparece puntualmente uno a la semana.

Nos dio su palabra de que nadie se iba a repetir el plato, y en eso ha sido inflexible. Excepto por uno que otro ministro, o unas cuantas docenitas de operadores políticos, ningún otro chileno se repite el plato. De hecho, a la mayoría no le alcanza ni para un plato.

Por lo demás, todos estos subvalorados logros de la Concertación no son casualidad, sino el resultado de una norma inalterable: poner siempre, en cada cargo, a personas capaces y responsables.

¿Que no? Mire usted: cada vez que ocurre algún desaguisado, los chilenos nos quedamos mirando al ministro en cuestión, y todos pensamos la misma cosa: “Ese gallo es muy capaz de haberlo hecho”.

Y cuando se pierde plata, o se cae un puente, o se insulta a un país amigo, siempre, siempre el responsable está en la Concertación. ¿Ve que son capaces y responsables?

Pero no hay caso, la gente no se conforma con nada: siguen pegados al pasado, queriendo tener trabajo, casa, comida, salud, educación y seguridad. ¡Hasta cuando! ¡Cómo no se dan cuenta de que son tiempos nuevos, y todo eso son conceptos burgueses ya superados!

No se desanime, presidente Bachelet, siga adelante. ¡Así se hace un país, mierda!

O, mejor dicho, así se hace mierda un país.



Espero hayan reído un poco, que harta falta nos hace.
Mucho éxito para quienes se rieron ;)
Saludos!